El último informe del Centro de Estudios y Servicios (CES) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe volvió a encender una señal de alerta sobre la economía provincial. Según el relevamiento correspondiente a enero de 2026, la actividad mostró una variación mensual prácticamente nula (-0,02%), consolidando un escenario de estancamiento que se arrastra desde el segundo trimestre de 2025.
El Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica (ICA-SFE) se ubicó en 159 puntos, mientras que en la comparación interanual la caída se profundizó hasta el -1,4%, reflejando no sólo la falta de dinamismo actual sino también el deterioro respecto de los niveles alcanzados un año atrás.
El informe destaca que, si bien cinco de los ocho indicadores que componen el índice registraron mejoras mensuales, estas subas resultan insuficientes para revertir la tendencia general. De hecho, al observar la comparación interanual, la mayoría de las variables continúa en terreno negativo, lo que confirma la debilidad estructural del ciclo económico santafesino.
Entre los datos más relevantes, el consumo mostró algunos signos de recuperación en el corto plazo. El patentamiento de vehículos y el consumo de cemento crecieron 1,8% mensual, mientras que las ventas en supermercados aumentaron 0,9%. Sin embargo, en todos los casos las cifras interanuales siguen siendo negativas, evidenciando que la mejora reciente no logra compensar la caída acumulada.
El mercado laboral continúa sin mostrar señales claras de reactivación. El empleo registrado creció apenas 0,3%, sostenido principalmente por el sector público, mientras que el segmento privado permanece estancado. A esto se suma la caída del salario real, que retrocedió tanto en términos mensuales (-0,1%) como interanuales (-1,8%), afectando el poder adquisitivo y, por ende, el consumo.
Un dato particularmente preocupante surge de la demanda laboral, que cayó 11,2% en enero, impulsada por una fuerte contracción en el aglomerado Rosario. Este indicador, que refleja las expectativas de contratación del sector privado, había mostrado una racha positiva durante más de un año, por lo que su retroceso marca un cambio de tendencia.
En el frente productivo, la industria volvió a mostrar debilidad, con una caída mensual del 0,4% y una leve baja interanual. Algunos sectores presentan comportamientos dispares: mientras la maquinaria agrícola exhibe una recuperación, la producción láctea acumula varios meses de retroceso y la molienda de soja registró una caída significativa en enero.
En síntesis, el informe concluye que las mejoras puntuales observadas en algunos indicadores no alcanzan para modificar el panorama general. La economía santafesina transita un período de amesetamiento, con bajo dinamismo, caída interanual de la actividad y señales de fragilidad en el mercado laboral.
De cara a los próximos meses, las perspectivas son cautas. El CES advierte que el contexto macroeconómico, tanto a nivel nacional como internacional, seguirá condicionando la evolución de la actividad, en un escenario donde la recuperación aún no logra consolidarse.