Por REDACCION
Por G.B.
Asistimos permanentemente a discusiones sobre el modelo económico a aplicar en el país. La discusión parecía zanjada con la caída del muro de Berlín y el fracaso de los modelos comunistas en todos los países donde se aplicó, siempre a punta de bayoneta, con los derechos humanos pisoteados y con nulos logros económicos para las poblaciones involucradas, acompañadas siempre de una elite gobernante corrupta y enriquecida. Pero ahora nos encontramos con que algunos dirigentes de nuestro país, parecerían obnubilados con estos regímenes, esperemos que sea por los inconvenientes de los modelos capitalistas y no por querer formar parte de las elites gobernantes.
Por el otro lado tenemos los modelos capitalistas, mal llamados neoclásicos o neoliberales, que colocan a la acumulación de capital como base de todo crecimiento y aún con grandes mejoras en los niveles de vida de las poblaciones donde se aplica, genera también grandes desigualdades, personas excluidas e inequidades que duelen.
Es entonces que surge la necesidad de crear un nuevo sistema económico, uno basado en el hombre, sus talentos, dones y posibilidades, que tienda a la equidad entre los individuos, entendiendo ésta como la posibilidad de que cada uno trabaje para recibir lo que necesita, ni más ni menos, maximizando la utilidad de los talentos. Un modelo donde los dones de cada ser humano puedan ser desarrollados en su máxima expresión, logrando así también la satisfacción de cada individuo involucrado. No tenemos dudas que éste sería el modelo económico elegido por Dios, que la libertad de todos sería la bandera y que la teoría económica debe ser aplicada para lograrlo.
@ElcontadorB
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