El inicio de la cosecha de soja temprana marcó el pulso de la campaña gruesa en el centro norte de Santa Fe, en una semana atravesada por condiciones ambientales desiguales que condicionaron el ritmo de las tareas. El informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, correspondiente al período del 25 al 31 de marzo de 2026, confirma además el avance —aunque con limitaciones— de la recolección de maíz temprano, sorgo granífero y arroz, en los 12 departamentos de la región, entre ellos Castellanos, con eje en Rafaela.
La novedad central es el arranque de la trilla de soja temprana en sectores del centro, oeste y sur de los departamentos San Martín y Castellanos. Los primeros lotes arrojaron rindes dispares, con promedios mínimos de entre 24 y 26 quintales por hectárea y máximos que oscilaron entre 38 y 45 qq/ha. En términos generales, el cultivo presenta un estado sanitario y fenológico favorable: el 95 % de los lotes se ubica entre bueno y muy bueno, con cuadros incluso excelentes. Sin embargo, en el norte del área de estudio se detectan sojales en condición regular a mala, afectados por la irregularidad de las precipitaciones y el estrés hídrico. A esto se suma el monitoreo constante por la presencia de chinches y enfermedades de fin de ciclo, factores que podrían incidir en los rendimientos finales.
En paralelo, la cosecha de maíz temprano avanzó lentamente y alcanzó el 75 % del área, con un progreso intersemanal de 7 puntos porcentuales. Las elevadas condiciones de humedad, tanto ambiental como en el grano, continúan siendo el principal obstáculo para acelerar las labores. Aun así, los rindes muestran una marcada heterogeneidad regional. En el norte, los valores mínimos se ubicaron entre 35 y 55 qq/ha, con máximos de hasta 75 y picos puntuales de 90 qq/ha. En el centro, los promedios oscilaron entre 70 y 100 qq/ha, con registros sobresalientes de hasta 145 qq/ha en lotes específicos. En el sur, en tanto, los primeros resultados reflejan mínimos de 70 a 75 qq/ha y máximos de entre 95 y 110 qq/ha, con techos de 130 qq/ha.
El sorgo granífero también avanzó en su cosecha, particularmente en el centro de la región, con rendimientos promedios de entre 40 y 55 qq/ha. Al igual que en otros cultivos, la variabilidad climática fue determinante en la definición de los resultados.
En cuanto a la soja tardía, la superficie implantada alcanzó las 595.000 hectáreas, levemente por encima del ciclo anterior. Hasta el momento, el cultivo transitó sus etapas clave —germinación, crecimiento, floración e inicio de fructificación— sin mayores inconvenientes. No obstante, en zonas del norte y en suelos de menor aptitud, se observan cuadros en condición regular a mala, nuevamente asociados al déficit hídrico y térmico.
Por su parte, el maíz tardío cubrió unas 89.000 hectáreas, con un crecimiento interanual del 25,8 %. El cereal evoluciona en buenas condiciones generales, favorecido por las lluvias recientes y un ambiente que permitió un desarrollo vegetativo y reproductivo sin sobresaltos.
En el sector arrocero, la cosecha del largo fino continuó con demoras. En el departamento San Javier, las lluvias interrumpieron reiteradamente las tareas, con rindes promedios de 6.000 kg/ha. En Garay, con condiciones similares, los rendimientos se ubicaron en torno a los 6.900 kg/ha.
Finalmente, el informe destaca que, tras seis semanas consecutivas de precipitaciones —aunque de distribución irregular—, se registraron sectores con encharcamientos y anegamientos en zonas bajas, mientras que en el resto del área predominó una buena infiltración del agua. Este escenario, atravesado por contrastes, termina de delinear el comportamiento de la campaña gruesa 2026 en el centro norte santafesino.