Las condiciones ambientales húmedas marcaron el ritmo de las actividades agrícolas en el centro-norte santafesino durante la última semana. Mientras la cosecha de maíz tardío y algodón avanzó con lentitud por las persistentes precipitaciones, la campaña triguera continuó consolidando su desarrollo gracias a una muy buena disponibilidad de agua útil en los suelos.
Así lo señala el informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) para el Centro Norte de Santa Fe, elaborado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe, correspondiente al período comprendido entre el 22 y el 28 de julio.
El reporte indica que la semana comenzó con condiciones estables y temperaturas medias a altas, pero estuvo caracterizada por una elevada humedad ambiente, nubosidad persistente, neblinas, lloviznas y lluvias de escasa magnitud. Este escenario generó ritmos dispares en las tareas rurales y mantuvo sectores con encharcamientos y anegamientos, principalmente en zonas bajas del norte de los departamentos del centro y del sur-centro de la región norte del área relevada.
En el caso del algodón, el proceso de cosecha volvió a verse condicionado por las condiciones climáticas. La recolección avanzó muy lentamente y el retraso continúa afectando la calidad y el peso de la fibra.
En la zona este algodonera, la cosecha alcanzó el 97% de la superficie implantada, con un progreso intersemanal de dos puntos porcentuales. En cambio, en el oeste algodonero persistieron los lotes anegados, lo que impidió el ingreso de las máquinas. Los cultivos pendientes serán evaluados para determinar el nivel de pérdidas ocasionadas.
La cosecha de maíz tardío también mantuvo un ritmo muy lento en toda el área de estudio. Los productores aprovecharon las escasas horas de sol para avanzar con la recolección, procurando reducir la humedad del grano.
Los rendimientos promedio se mantuvieron sin cambios respecto de la semana anterior. En el sur del área relevada oscilaron entre 80 y 120 quintales por hectárea; en la zona central, entre 70 y 100 quintales; y en el norte del SEA, entre 60 y 75 quintales por hectárea.
El panorama fue mucho más favorable para el trigo. Desde el inicio de la campaña, la buena disponibilidad de agua útil tanto en la cama de siembra como en los perfiles del suelo permitió un desarrollo normal del cultivo. Según el informe, los lotes presentan una muy buena germinación, emergencia, crecimiento vegetativo e inicio del macollaje, con adecuada densidad de plantas y sin inconvenientes de relevancia.
Durante la semana continuaron las aplicaciones de fertilizantes nitrogenados en los cultivos que presentan estados de buenos a excelentes. Además, hasta el momento no se detectaron plagas ni enfermedades de importancia, por lo que los productores analizan nuevas estrategias de refertilización de acuerdo con la evolución del cereal, las perspectivas climáticas y la relación entre el costo de los insumos y el valor esperado de la producción.