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Rural Jueves 27 de Noviembre de 2014

La molinería ansía dejar atrás la capacidad ociosa

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REDACCION

Por REDACCION

"La industria molinera argentina tiene una capacidad de procesamiento del orden de 12 millones de toneladas de trigo con un consumo interno de poco más de cinco millones. El desafío es exportar harina. Pero queremos seguir creciendo para incrementar las ventas externas de productos de panadería y pastas”, indicó Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (Faim), durante una conferencia ofrecida por Argentrigo en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

“El desafío que tememos es la ´descomoditización´ de la harina a favor de los sectores que siguen en la cadena”, apuntó. El valor multiplicador de la harina en la elaboración de galletitas es de 6,5. Eso es valor agregado y ese es el desafío que tenemos”, añadió.

El presidente de Faim aseguró que “tenemos la oportunidad de asociar el interés común por encima del desarrollo particular de cada eslabón. Estamos en condiciones de imitar a la industria del vino y de la miel, que fueron capaces de descomoditizar a la uva y la miel; eso es fruto de la reconversión de las cadenas”.

Además de elevada capacidad ociosa presente en el sector molinero, en los últimos dos años tal situación se agravó con las restricción oficial aplicada sobre las ventas externas de harina (en 2013 apenas se pudo colocar unas 150.000 toneladas, mientras que este año las ventas terminarían siendo de 400.000 toneladas; el potencial se ubica por encima de las 900.000 toneladas).

“Hasta el año 2012 la Argentina era el tercer exportador mundial de harina de trigo, mientras que actualmente estamos en el puesto veinte. Más allá de derramar lágrimas por lo perdido, estamos frente a la oportunidad de volver a recuperar espacios”, señaló Cifarelli.

“Chile es el principal importador de productos de panadería de América latina. En ese mercado competimos con Italia, EE.UU. y México. Y nosotros sólo tenemos que cruzar la Cordillera”, explicó.

“El primer exportador de pastas a mercados latinoamericanos es Italia. Y el segundo es Corea del Sur. No podemos darnos el lujo de que uno de los principales exportadores de pastas en la región sea Corea; por lo menos a mí eso me da bastante bronca”, manifestó el presidente de Faim.

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