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Rural Jueves 20 de Noviembre de 2014

Los acopiadores defienden su negocio y diversifican servicios

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REDACCION

Por REDACCION

La semana pasada se cumplió en Rafaela un encuentro zonal de la Federación de Acopiadores de Cereales de la República Argentina, organizado por el Centro de Acopiadores de Cereales y Oleaginosas de Santa Fe.

El encuentro estuvo encabezado por el gerente de la Federación, Lic. Raúl Dente; y Arcadio Sapino, titular del Centro Santafesino, al que asistieron integrantes del sector a nivel regional para actualizarse sobre los diferentes temas que hacen a la realidad de la actividad.

“La Federación de Acopiadores es un organismo de segundo grado que está compuesto por centros locales y una vez por año hacemos encuentros en diferentes puntos del país y un repaso de los principales temas que hacen a la actividad del comercio de granos que llevamos adelante”. Dente dialogó con LA OPINION para explicar que en este momento se encuentra el acopio en momentos de cambio, por la nueva confección de los principales documentos, o los certificados de depósito, que dejarán de ser de papel, para pasar al formato electrónico con la incorporación de nuevas normas de la AFIP, entre otros temas.

Por estos días el sector atraviesa un tiempo de cuestionamiento sobre un formato de cambios dados en los contratos de compra venta de cereal, donde ingresa una quita de regalías sobre los granos con tecnología de manera adelantada, motivado esto por Monsanto, para su soja RR Intacta.

“Nosotros estamos de acuerdo con que hay que sumar nuevas tecnologías, difundirlas, para propender al rendimiento de la productividad en cuanto a rendimientos. Si bien hay que colaborar con el desarrollo tecnológico, no estamos de acuerdo en que se utilice a la cadena comercial para el cobro del canon tecnológico a favor de los obtentores. En el caso de Monsanto, deberíamos los acopiadores entregarles la información de todos los productores que entregan la soja Intacta y encargarse ellos de cobrarles en el caso que rija alguna deuda”. Lo que Dente refuerza es que “no nos parece razonable que se utilice al comprador de la mercadería del productor, para que le retenga un pago que le corresponde a Monsanto, en el caso de existir una deuda, porque con el criterio de cobrar deudas de terceros a través de las operaciones comerciales, próximamente podríamos tener a cualquier proveedor tomando la misma decisión”.

El Gerente de la Federación advierte que de prosperar este tipo de operaciones, “se armaría un caos jurídico y económico en las transacciones comerciales, así que el punto es que nosotros apoyamos, adherimos y queremos dar información en cuanto a lo que es el costo correspondiente de la tecnología, pero no creemos que deba utilizarse a las partes en lo que es una acción comercial que debería ser simple y efectiva, para ser agentes cobradores de un tercero”. Los acopiadores tuvieron una rápida reacción en este sentido, rechazando el avance, con el aval de diferentes entidades del sector, e incluso con cierta supervisión del Ministerio de Agricultura, porque “se empezaba a intentar por parte de algunos exportadores poner una cláusula donde decía que el vendedor aceptaba que se le hagan los análisis a la soja, cosa que está bien, pero que además, en el caso de hallar algún evento, alguna tecnología aplicada, se aceptaba que se dedujese el precio, el importe que por ello se debía cobrar. Ese es el punto en cuestión”.


HACIA ADELANTE

Más allá de este tema que puso en boca de muchos a los acopiadores, la actividad en sí se caracteriza por ser un negocio con márgenes pequeños, grandes volúmenes y grandes riesgos, sobre productos de terceros, que son productores cada vez más calificados y ante las empresas más grandes del mundo. “Estar entre estas partes le da una gran importancia al acopiador, que en definitiva es un intermediador, en un mercado cada vez más competitivo, pero en el que se está a la altura de la demanda, porque si no ya hubiéramos desaparecido”.

El Lic. Raúl Dente destaca que el acopiador actualmente tiene que diversificar sus actividades, desarrollar alternativas. “Hoy ya no se concibe a una empresa acopiadora que lo único que haga sea dedicarse a la venta de granos. La empresa acopiadora moderna además de comercializar granos, empieza a brindar otros servicios, la distribución de insumos de todo tipo, el contacto con los productores y la logística, abriéndose a todas las necesidades de los productores y de los operadores de granos”.

Se debe tener en cuenta que en la Argentina, los acopiadores comercializan aproximadamente un 40 por ciento del total de la cosecha, con lo cual en los últimos dos años manejaron algo así como 40 millones de toneladas de granos. En este sentido hay que destacar que es con el crecimiento de la adopción de los silos bolsa que la capacidad de almacenamiento de los grandes acopios han modificado el avance de las capacidades de guardado en manos de terceros. “Hoy el silo bolsa es una solución transitoria de almacenamiento, que no deja de ser precario y es por eso que entendemos que en una Argentina que crece en producción hay que tender a ampliar la capacidad de almacenamiento en los acopios tradicionales”, por brindar mayor estabilidad y seguridad.

Claro que otro de los puntos que abarcan al sector, es el flujo de venta de los granos, la retención que hicieron los productores de las resultantes de sus campos. Dente sostuvo que “este año ha sido un pésimo negocio el de retener granos, porque no aumentaron en precio lo que deberían, para una economía que afectó mucho ya que muchos se quedaron con productos a un mismo valor en un marco de inflación. Pero la incapacidad de tener otra fuente de ahorro y la expectativa que genera la inflación misma y la devaluación, son los factores que explican la retención de los granos”, concluyó.

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