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Rural Jueves 4 de Diciembre de 2014

Visitando los jardines

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REDACCION

Por REDACCION

Hoy les acerco un artículo diferente donde les quiero contar la experiencia que tuve oportunidad de realizar durante los días 18, 19 y 20 de noviembre en Buenos Aires visitando la zona de Pilar, San Isidro y Nordelta.

Consistía en un workshop de visita de jardines acompañadas por la o las paisajistas que los habían diseñado. Aprovecho para destacar la disposición de las dueñas de casas como así también del grupo que me tocó compartir en el auto con el cual íbamos recorriendo los distintos lugares. Algunos de los puntos que me llamaron la atención sobre el workshop de jardines y me parece les puede interesar son: Tal vez lo primero que se destacó fue la diversidad, no sólo había distintos estilos sino que había personalidades muy marcadas y enfoques muy diferentes; desde la jardinera apasionada donde la señora disfrutaba cada paso del cuidado de su jardín, un jardín de estilo inglés donde el mantenimiento era muy elevado y la cantidad de horas dedicadas era altísimo con resultados excelentes, hasta Gracie que "odiaba" la primavera porque el jardín que está ubicado en barrancas de Belgrano donde se produce un microclima y el crecimiento de las plantas es altísimo, se desbordaba (con esto ella quiere decir que no paran de crecer sus plantas).

Jardines matemáticos y verdes como los de Maggie y Ale; y de líneas muy rectas con un mantenimiento mucho menor.

Jardines como el de Gaby donde los dueños están empezando a vincularse con las plantas y aprender de ellas y donde la propuesta era no tener espacios de césped (aunque no lo crean) para evitar el mantenimiento semanal, entonces la solución es un jardín enorme con grava y sólo una pequeña parte de gramilla para que los niños jueguen al fútbol entre otras cosas.

También jardines impecables y acogedores como el de Tere, en perpetuo cambio, por lo que nos contó, pero siempre perfecto, probando cuál variedad se adapta mejor a sus condiciones, teniendo en cuenta las tendencias de la moda y también los colores porque la monocromía está muy de onda.

El de Dolores, inmutable durante casi 20 años y a la espera de un remake ahora que las necesidades cambiaron. Esto es muy común en las familias donde los niños crecen y los espacios van teniendo distintas utilidades por lo tanto la necesidad de cambio es inminente. En este jardín por medio de un seto de buxus se logró armar como una especie de ambiente que lo usaba para reuniones familiares. Hermoso. Otro punto interesante fue el arte (mucho), apareció desde el primer momento cuando Paqui nos mostró los cuadros y esculturas de su casa, tomó protagonismo en lo de Isabel y copó el jardín y la casa en lo de Gracie. Qué importante es a la hora de vivir el jardín, tener algo que "distraiga y divierta al ojo”, hace tiempo que el arte se metió en los jardines, desde esculturas de gran tamaño hasta rincones llenos de morteros de mármol o conjunto de macetas con plantas crasas o lo que más les guste. A mí particularmente me gusta mucho pero me resulta difícil hacer entender a mis clientes la posibilidad de colocar algún elemento contundente donde poder lograr armar un rincón diferente… Seguiremos intentando. Los lugares de uso, las sensaciones diversas de cada galería o patio fueron también muy fuertes. Todas increíbles, todas distintas. Como el tener un lugar de uso alejado de la casa, aunque sea un banco, y un camino, ayuda al recorrido y nos hace vivir el jardín de otra manera. Una galería lateral para dejar que el living se abra directo al jardín, los rincones de arte, cada uno más lindo, más logrado que el otro, la sensación que el jardín se metió dentro de la casa, el cuarto verde de buxus, el rincón bajo los Sauces, el patio visto desde el living y la cocina desde unas paredes vidriadas espectaculares. La interacción adentro/afuera fue también otro punto destacado, Cada jardín " pertenecía" a la casa, continuaba sus ejes y sus colores, te recibía desde las ventanas y te invitaba a salir. El diseño, obviamente, también fue variado y seguía las propuestas de los dueños y el gusto de la paisajista. Los que siempre perfeccionan hasta la obsesión su visión del diseño, el que trabaja sobre una concepción pero le busca distintos matices y enfoques y el que siempre busca algo nuevo. Bueno, ahora que les conté un poquito esta experiencia mía, les sugiero que salgan a dar una vueltita por sus jardines y vean qué esta faltando, sobrando o simplemente decir, ¡qué lindo está mi jardín!.

Un beso y hasta el jueves, María Paula.

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