No es novedad que el autódromo "Ciudad de Rafaela" es el más taquillero del país. Así se reflejó en cada una de las visitas que concretó el Turismo Carretera. Y la de este fin de semana no sorprendió y obviamente no fue la excepción.
Luego de su ausencia en la temporada anterior, la categoría más popular de nuestro país volvió a tener una convocatoria excepcional.
Desde varios días antes, una buena cantidad de vehículos se estacionaron en el bulevar Lehmann en las inmediaciones del predio.
Esa fisonomía fue variando en las jornadas previas, en las que llegaron a formarse tres kilómetros de hilera en la misma vía de ingreso y en otros accesos de menor circulación.
La lluvia del viernes generó algún tipo de dificultad para los aficionados que estaban aguardando la habilitación de los controles.
Sin embargo, el clima se asoció a la fiesta el sábado y el domingo. Solamente quedaron secuelas en algunos sectores, que provocaron dificultades a la hora de movilizarse los vehículos para emprender la retirada de los lugares más comprometidos.
Una infinidad de mangrullos con sus respectivos andamios, se convirtieron en lugares privilegiados de observación para quienes optaron por esas comodidades en un escenario donde la elección de esas ubicaciones es muy variada.
Las mayores concentraciones se observaron en las chicanas, particularmente en la parte interna, pero muchísimos aficionados se inclinaron también por el exterior de esos mismos lugares.
El éxito, obviamente, fue absoluto y no hizo más que ratificar la especial atracción que despierta una carrera de Turismo Carretera en el icónico autódromo autódromo "Ciudad de Rafaela", propiedad del Club Atlético.