Toda la exigencia que no había aparecido en los duelos anteriores para Piotto y Contreras en estos Juegos Suramericanos se dio en la final. Enfrente tuvieron a la pareja paraguaya que rindió de manera superlativa, que soportó la presión de sus rivales y de más de 3.000 personas en contra, para llevarse la victoria por 6-4 y 7-6 (5).
Fue un partido donde nunca pudieron coincidir en sus mejores momentos los argentinos. En el primer set se le hizo más cuesta arriba al juvenil misionero, de 16 años, por lo que fue el puntano el que consiguió tener el partido con mucha paridad ante un binomio rival que a medida que se desarrollaba el encuentro iba ganando en confianza, de forma coincidente en que no se veía abajo en el marcador.
El momento cumbre de ese primer set fue en el décimo juego, cuando Contreras no pudo mantener su saque y los guaraníes se llevaron el set. A partir de ese momento la presión pasó en mayor medida para los argentinos.
En el segundo set tuvieron un quiebre prematura, pero rápidamente lo recuperaron. Parecía que era el momento de reaccionar, pero en esos pasajes cuando Contreras creció en su nivel, hubo un bajón de Piotto. Y el partido siguió siendo palo y palo.
Los argentinos pudieron salvar un match point en el décimo, pero los paraguayos no se amilanaron. Así llegó el tie break y con dos machs points más, finalmente en el último lo aprovecharon para desatar su festejo ante el griterío de algunos compañeros de delegación presentes en el alto del Invencible.
Los lágrimas de los jugadores argentinos denotó la frustración de no poder llevarse el oro. Les faltó la frutilla del postre para un gran torneo.
El bronce fue para los uruguayos Ensslin - Artia, que vencieron a los chilenos Negrete - Salinas por 6-2 y 6-2.