El papa León XIV elogió el lunes el multilateralismo como "la mejor defensa contra el deseo de dominio" en un discurso pronunciado en la ciudad de Metz, punto final de su visita apostólica de cuatro días a Francia.
El pontífice, nacido en Estados Unidos y nacionalizado peruano, lamentó un mundo marcado por los conflictos, desde la guerra y el hambre hasta el deterioro de las relaciones personales, describiendo un clima cada vez más incivilizado. Asimismo, criticó las mentiras y el engaño que, según dijo, alimentan la creciente desconfianza entre ciudadanos y gobiernos, reportó Euronews y supo Noticias Argentinas.
En un discurso pronunciado en la ciudad natal de Robert Schuman, uno de los constructores de la Europa moderna, el Papa afirmó que ese continente podría romper este círculo vicioso reafirmando su compromiso con el Estado de derecho y el diálogo.
“Europa puede romper este ciclo defendiendo el principio del respeto a los demás, que ha cultivado y mantenido con éxito, habiendo demostrado fehacientemente durante los últimos ochenta años que es posible expresar opiniones, demandas e intereses divergentes a través del diálogo en lugar de la confrontación”, afirmó.
El Papa pronunció su discurso en francés en presencia del presidente francés Emmanuel Macron. Aunque el Papa no mencionó explícitamente la guerra de Rusia contra Ucrania, condenó lo que calificó de nueva “masacre sin sentido” en suelo europeo.
"Es necesario entablar un diálogo paciente, demostrar valentía en las negociaciones y estar dispuesto a ceder en ciertas posturas por el bien común de la paz.", afirmó.
León XIV también instó a los europeos a recordar las raíces cristianas del continente, al describir a Europa como algo más que una entidad geográfica, y como una «realidad cultural e histórica».
«Por lo tanto, no podemos hablar de Europa sin mencionar el cristianismo», afirmó, argumentando que sus tradiciones pueden coexistir con los esfuerzos por moldear el futuro del continente.
Europa, añadió, «ha florecido y progresado cuando ha sido capaz de aprovechar los mejores aspectos de su pasado y reinventarlos de formas nuevas y creativas a través del encuentro con otros».
METZ, UNA CIUDAD IMPREGNADA DE HISTORIA EUROPEA
La elección de Metz como sede del discurso del Papa estaba cargada de simbolismo europeo. Situada en la región de Lorena, al noreste de Francia, cerca de la frontera con Alemania, la ciudad está estrechamente vinculada a una de las figuras fundacionales de la integración europea, Robert Schuman. Abrió allí su bufete de abogados en 1912 y comenzó su carrera política en la ciudad.
Pero la historia de Metz también refleja los conflictos que moldearon la Europa moderna. La ciudad cambió de manos varias veces entre Francia y Alemania y fue anexionada por la Alemania nazi en 1940, tras la derrota y ocupación de Francia.
Los líderes de la UE y los jefes de las instituciones europeas fueron invitados al evento, aunque solo un puñado de personas acompañó al presidente francés, Emmanuel Macron, entre ellas representantes de Mónaco, Andorra y Luxemburgo. El encuentro también reunió a representantes de diferentes confesiones, entre ellos el rabino principal de Francia, Haïm Korsia, y Chems-Eddine Hafiz, rector de la Gran Mezquita de París.
La actividad se desarrolló en el Centro de Congresos Robert Schuman y fue la primera actividad pública del sumo pontífice en esta última jornada de la visita. Macron invocó los fundamentos judeocristianos de Europa durante la visita de León XIV.
En su discurso junto al Papa, Macron afirmó que Europa se construyó sobre una "base grecorromana y judeocristiana", aludiendo a la herencia religiosa del continente.
Macron, que asistió el lunes a la última misa de León XIV en Metz tras haberse ausentado de otros servicios religiosos, dijo que la herencia europea había ayudado a cristalizar la primacía de la persona y, posteriormente, "el individuo libre y racional".
"Nuestra Europa... es ante todo una civilización", dijo Macron. "Esta Europa de nuestras ciudades y pueblos, escuelas y universidades, cafés y plazas públicas, se construyó sobre una base grecorromana y judeocristiana", concluyó.