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Comienza el debate del proyecto de Malvinas en Diputados y en la oposición hablan de un “caballo de Troya”

DEBATE. La tensión con el Reino Unido por la situación de las Islas Malvinas sumará un nuevo capítulo lla próxima semana.
Crédito: FOTO NA

El debate en torno al proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, que el Gobierno anunció con bombos y platillos y envió a la Cámara de Diputados el pasado 17 de septiembre, en un nuevo capítulo de escalada de la tensión con el Reino Unido por la situación de las Islas Malvinas, tiene fecha confirmada de largada este miércoles 30 de septiembre.

El plenario de las comisiones de Defensa, Legislación Penal y Relaciones Exteriores y Culto se reunirá a las 12 hs en el marco de un cronograma de trabajo que finalizaría el martes 6 de octubre con la firma de los dictámenes.

El oficialismo marcará el pulso del debate ya que controla la conducción de las tres comisiones a través de Carlos Zapata (Defensa), Laura Rodríguez Machado (Legislación Penal) y Juliana Santillán (Relaciones Exteriores).

Desde la oposición hablan de un "caballo de Troya" y se atrincheran para resistir, ya que advierten que detrás de un título noble declamativo de Defensa de la Soberanía Nacional y la reivindicación de Malvinas como parte indisociable del territorio argentino se esconde una serie de disposiciones para subordinar la política de seguridad nacional al "plan continental de contrainsurgencia y terrorismo de Estado comandado por Donald Trump y Marco Rubio".

LOS PUNTOS CLAVE DEL PROYECTO DEL GOBIERNO

El proyecto prevé el endurecimiento de las penas (hasta 20 años de prisión) por la explotación (o cooperación para la explotación) de recursos naturales en las Islas Malvinas y los espacios marítimos e insulares circundantes, y de inhabilitarlas para operar en la Argentina.

Se reemplaza la actual Ley 26.659 y se amplían las prohibiciones, que ya no alcanzarán solamente a los hidrocarburos sino a cualquier aprovechamiento no autorizado por la Argentina de recursos naturales renovables y no renovables.

Además, habrá un registro público de infractores y el Estado y los particulares tendrán prohibido contratar con los allí inscriptos.

Se incorpora además el juicio en ausencia para los delitos previstos en la nueva ley.

Por otra parte, la iniciativa crea un Consejo de Seguridad Nacional encabezado por el presidente e integrado de manera permanente por el jefe de Gabinete, los ministros de Relaciones Exteriores, Defensa y Economía, la SIDE y la Secretaría Legal y Técnica.

Esta unidad tendrá a su cargo la coordinación estratégica de las áreas diplomática, económica, militar, jurídica, cibernética y de inteligencia, además de intervenir en la protección de infraestructuras críticas.

El Consejo podrá disponer medidas urgentes ante una amenaza grave e inminente, entre ellas restringir operaciones cambiarias y financieras, bloquear temporalmente fondos y activos, suspender autorizaciones o contrataciones, restringir importaciones y exportaciones y elevar temporalmente derechos aduaneros.

Entre las prerrogativas, se autoriza el derribo de aeronaves y hundimiento de buques considerados hostiles como último recurso después de agotar otras instancias de un protocolo de actuación.

Por otro lado, se prohibirán aportes económicos de extranjeros sin residencia permanente y de personas jurídicas extranjeras a partidos y campañas políticas.

También se incorporarán delitos por revelar secretos a Estados o servicios de inteligencia extranjeros, colaborar materialmente con operaciones clandestinas de inteligencia y realizar, por cuenta o con financiamiento extranjero, acciones destinadas a alterar procesos electorales o manipular la opinión pública mediante campañas coordinadas de desinformación masiva, así como promover o financiar actos de violencia o sabotaje.

Asimismo, el proyecto redefine las funciones de la Defensa Nacional autorizando su intervención en seguridad interna ante amenazas externas estatales y no estatales.

Con la incorporación por ley del Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET) se habilita la inmovilización de bienes y la prohibición de operaciones económicas o financieras con personas y entidades inscriptas por su vinculación con el terrorismo o a su financiamiento.

LA RESISTENCIA OPOSITORA

"Así mueren las democracias en América. Estamos ante un plan continental de contrainsurgencia y terrorismo de Estado comandado por Donald Trump y Marco Rubio, que tiene su expresión en el Consejo de Seguridad Nacional", sentenció el diputado nacional de Unión por la Patria en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas.

Para el legislador opositor, que el viernes organizó en la Cámara baja una audiencia informativa denominada "¿Soberanía o patio trasero?", se trata de "una extorsión política por Malvinas, orquestada por Santiago Caputo, metiendo las sanciones por Malvinas en el mismo proyecto que el Consejo de Seguridad Nacional para que votar en contra parezca votar contra Malvinas".

"Su objetivo es entregarnos al gobierno de Estados Unidos", afirmó Marino sin medias tintas sobre el proyecto del Gobierno que caracterizó como un "caballo de Troya".

"El Escudo de las Américas y el Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional N.º 7 de Trump, la Cumbre Ministerial contra el supuesto 'terrorismo político' de Rubio, la Conferencia Anticárteles y la Fuerza de Tarea Conjunta para el Hemisferio Occidental de Hegseth, tienen su traducción en el proyecto de ley en un articulado que los incorpora, pieza por pieza, al derecho interno argentino", indicó.

Sobre el RePET, advirtió que este "registro de organizaciones y personas denominadas 'terroristas' se eleva a ley, con inscripción por 'motivos razonables para sospechar' y sin causa penal".

"Con la sola inscripción se congelan los bienes, sin orden judicial previa, y el artículo 126 garantiza impunidad a quien los congele aunque después se demuestre que no correspondía. A eso se suma un nuevo delito, con penas de 5 a 12 años de prisión, por 'manipular la opinión pública' con financiamiento extranjero", alertó.

Marino también observó que el proyecto "integra radares de otros países al sistema nacional, permite instalar radares militares en cualquier provincia sin aprobación de la jurisdicción y habilita la coordinación con Estados extranjeros sobre nuestro propio territorio".

"Es decir que no es una ley de defensa de la soberanía: es la ley que convierte el plan continental de Trump y Rubio en legislación interna", remató el diputado de UxP.

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