Locales

Los municipales lanzaron un plan de lucha y habrá paro con movilización

Darío Cocco y Anahí Raffaelli presidieron la asamblea de delegados este miércoles por la mañana.
Crédito: PRENSA SEOM

La negociación paritaria entre la Municipalidad de Rafaela y el Sindicato de Empleados y Obreros Municipales (SEOM) escaló finalmente a un conflicto abierto. En asamblea de delegados, el gremio resolvió por unanimidad iniciar un plan de lucha ante la falta de una propuesta salarial superadora por parte del Ejecutivo que encabeza el intendente Leonardo Viotti.

Las medidas comenzarán el lunes 2 de marzo con la instalación de una carpa frente al edificio municipal, una señal clara de endurecimiento y de visibilización permanente del reclamo. El jueves 5 se concretará un paro con asistencia a los lugares de trabajo y posterior movilización hacia el Concejo Municipal, en una jugada que suma presión política e institucional al conflicto.

 

Los trabajadores municipales levantaron la mano para apoyar por unanimidad el plan de lucha en Rafaela. (FOTO PRENSA SEOM)

Desde el sindicato señalaron que la decisión responde a la “urgente necesidad” de los trabajadores y trabajadoras municipales y comunales, en un contexto en el que —afirman— la oferta salarial presentada hasta el momento no recompone el poder adquisitivo.

Cabe recordar que la posibilidad de un paro ya había sido anticipada por LA OPINIÓN en su edición anterior, cuando tras el rechazo de la oferta salarial se advertía que el conflicto podía escalar si no surgía una propuesta superadora del Ejecutivo. Finalmente, la falta de avances en la negociación terminó confirmando ese escenario.

 

El eje del reclamo quedó ahora explicitado en un número concreto: el SEOM exige que ningún trabajador perciba un incremento inferior a 170.000 pesos. La cifra introduce un piso garantizado, punto que ya había sido motivo de rechazo en la propuesta anterior del Ejecutivo, que contemplaba aumentos porcentuales escalonados sin mínimos asegurados.

El gremio advirtió además que, de no registrarse avances en la negociación, las acciones podrían profundizarse. La advertencia deja abierta la posibilidad de nuevas medidas que impacten de manera más directa en la prestación de servicios públicos.

Para la gestión de Viotti, el conflicto ingresa en una etapa sensible. La instalación de una carpa frente al Municipio y la movilización al Concejo trasladan la discusión salarial al centro de la escena política local, con potencial repercusión en el funcionamiento de áreas clave como recolección, mantenimiento urbano y administración.

 

Con el diálogo formal en pausa y las medidas ya calendarizadas, la semana próxima será decisiva para saber si se abre una instancia de negociación que descomprima la situación o si Rafaela atraviesa un conflicto gremial de mayor duración y alcance.

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