El próximo martes 23 de mayo se cumplirán exactamente 25 años de la desaparición física de quien fue el máximo exponente de nuestra música nativista argentina, don Atahualpa Yupanqui, nombrado y apellidado Héctor Roberto Chavero.
Y decimos máximo exponente, pues su tarea poética-musical no sólo abarcó el devenir folclórico terrenal sino que dimensionó desde el comienzo de los tiempos pretéritos del humano mortal y la materia que lo circunda, hasta una eternidad que no tiene fin, dando siempre prioridad al hombre (mortal e inmortal) por sobre el cosmos, que como cita en su tarea..."camina conmigo".
Sin duda que hermana universo-hombre-eternidad de una manera tan patética, que por propia decantación traslada el pasado "cuando tal vez fui arena para los pies del aire", a un presente pasajero, eterno y cósmico.
Por eso, un grupo de cantantes, músicos, recitadores y mortales colaboradores yupanquianos preparan un homenaje, donde se interpretarán temas de autoría del gran autor nativista para ese día 23 a las 21 en el Centro Cultural Municipal sala Sociedad Italiana, con entrada libre y gratuita. Invitan el ciclo de música popular "Otras voces", el Municipio, diario LA OPINION y el Cantar de los cantares.
Será un espectáculo de honda raigambre folclórica, donde prevalecerá el sentir y decir del hombre a recordar, a través de la tarea que enmarcara su largo caminar de 84 años y el respeto de sus sabias sentencias: "la música sirve para dos cosas, alumbrar o deslumbrar".
Don Ata jamás deslumbró, siempre alumbró. Fiel a sus principios, nunca amasó fortunas patrimoniales, ni bienes pasajeros, efímeros y transitorios; sí saturó su alma de sabiduría, profundidad y conocimiento cósmico; "Converso con las hojas en medio de los montes y me dan sus mensajes las raíces secretas".
Y eso lo hizo, lo hace y lo hará inmortal ante los hombres y los dioses.