Buenos Aires, 18 septiembre (NA) -- En una reunión de la Comisión Directiva celebrada ante la presencia de socios, el presidente de River, Stefano Di Carlo, aseguró que el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio "Chiqui" Tapia, "no quiere" al club pero remarcó que "hay que aceptarlo".
"Evidentemente tiene una animosidad y no quiere a River", sentenció el mandatario para denotar las diferencias con la AFA, y añadió que "hay que aceptarlo y hay que dar la discusión desde la AFA, desde la política".
Consultado por Carlos Trillo, vocal principal de la minoría opositora, Di Carlo remarcó que la entidad no renunciará a sus principios: "Más aún cuando el presidente de AFA evidentemente tiene una animosidad y no quiere a River. Eso es una realidad".
Y agregó: "Entonces, hay que aceptarlo y hay que dar la discusión desde la AFA, desde la política, con fundamentos, pero vos lo que no podés pretender es que te quiera el que no te quiere".
Durante el encuentro se trataron también el contrato de Leonardo Ponzio, el rol de Pablo Longoria y el balance del último mercado de pases, aunque el vínculo con el ente regulador monopolizó la atención.
La postura ratifica la decisión tomada a inicios de marzo de restarse de los encuentros directivos, argumentando que, en el actual funcionamiento del Comité Ejecutivo, "no existen las garantías" procedimentales necesarias para "asegurar un proceso claro" y previsible en la toma de decisiones.
Pese a la firmeza expresada y refrendada en agosto, el dirigente aclaró que "siempre dialoga de manera institucional, y nunca dejará de hacerlo", independientemente de los momentos en los que el club haya estado dentro de la estructura de la AFA y momentos en los que no.
"No por eso hemos dejado de tener el vínculo cordial e institucional que siempre se ha tenido", continuó el presidente Di Carlo.
Finalmente, cuestionó las prácticas tradicionales del ámbito deportivo: "Después también hay que ver una cuestión sobre la que creo que también requiere evangelizar y es esto de una costumbre que yo entiendo que es una postura vieja y remanida del fútbol de ‘tenés que estar adentro, tenés que arreglar’".
"Ahora, cuando eso te pone en conflicto con los valores tradicionales de lo que somos, de lo que representás, de lo que defendés, ‘estar adentro, acordar’ y todas esas frases hechas, cómodas, simpáticas y amigables significan renunciar a ciertos valores y resignar ciertas cosas", sentenció.