La mejor jugadora de hockey sobre césped de todos los tiempos, Luciana Aymar, fue elegida oficialmente como embajadora de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. A casi 12 años de su retiro, la decisión resalta la impecable y laureada trayectoria de la atleta rosarina, quien liderará a cientos de deportistas nacionales en el desfile inaugural.
“Siempre fuimos cuna de grandes atletas y ver hoy cómo se respira el deporte en cada rincón con toda la infraestructura y todo el apoyo me llena el corazón, me emociona un montón que mi ciudad sea el epicentro de eventos tan grandes”, resaltó en diálogo con el sitio oficial de los Juegos Suramericanos 2026.
Y agregó: “Todo lo que se construye para estos acontecimientos queda como un legado para las próximas generaciones. Que los atletas de hoy y de mañana tengan instalaciones de calidad para entrenar en su país marca totalmente la diferencia en su rendimiento y por supuesto en su desarrollo”.
“El deporte nos une”
Con múltiples medallas olímpicas, títulos mundiales y el reconocimiento unánime como la máxima exponente de su disciplina, Luciana Aymar, habló sobre la importancia del deporte y la llegada de los Juegos Suramericanos a la provincia de Santa Fe.
—Como deportista y santafesina, ¿qué te genera ver esta revolución de deportes en toda la provincia y en tu ciudad, Rosario?
—La verdad que para mí como rosarina y santafesina es un orgullo enorme ver el movimiento que se está generando en Rosario y en toda la provincia. Siempre fuimos cuna de grandes atletas y ver hoy cómo se respira el deporte en cada rincón con toda la infraestructura y todo el apoyo me llena el corazón, me emociona un montón que mi ciudad sea el epicentro de eventos tan grandes.
—Fuiste abanderada en los Panamericanos de 2007 y en los Juegos Olímpicos de 2012 de la delegación argentina, ¿pensaste que volverías a repetir esa sensación para esta designación en los Suramericanos?
—Me llena de orgullo, cada distinción de este tipo te vuelve a emocionar como la primera vez. Haber tenido el honor de llevar la bandera en Panamericanos y en un Juego Olímpico me marcó para siempre y vivir este rol para estos Juegos me vuelve a conectar con esa misma adrenalina y esa misma emoción, así que me llena de orgullo. Son momentos que no te acostumbrás nunca a vivirlos, te mueven las mismas fibras, nunca imaginé vivir tantas emociones con el deporte. El deporte me ha regalado mucho más de lo que yo esperaba.
—¿Qué se siente representar a tu país?
—Bueno, para mí representar a la Argentina es de las sensaciones más lindas que me ha tocado y que me ha regalado el deporte, así que siempre voy a ser una agradecida por eso y por todos los años que pude disfrutar vistiendo la camiseta argentina y jugando grandes torneos. Llevar a lo más alto a mi país y sobre todo darle más visibilidad a la mujer en el deporte. Llevar la camiseta celeste y blanca no es solo defender los colores, es llevar atrás la ilusión, el esfuerzo y el apoyo de todo un país. Cada vez que escuchas el himno se eriza la piel y fue de las cosas más lindas que me tocó vivir.
—¿Cómo ves la organización de los Juegos y qué esperás en el plano deportivo como espectadora?
—En el plano deportivo lo voy a vivir con mucha pasión, con mucha emoción. Me lleva a esos lugares, a esos recuerdos de cuando yo jugaba Suramericanos o Panamericanos. Espero competencias de mucho nivel, pero lo que espero es que los deportistas argentinos disfruten mucho en la cancha y afuera de la cancha porque estos torneos no se dan en muchas oportunidades para jugarlos. Que sientan el cariño de toda la gente que va a estar ahí siguiéndolos, mirándolos y como espectadora me va a encantar, voy a disfrutar de ver nuevos talentos que van a ser el futuro de nuestro deporte.
—¿Cuál es tu visión sobre cómo involucrar a los jóvenes en el deporte?
—Es una oportunidad única para que los jóvenes se desarrollen, es un desafío que les permitirá crecer y aprender; y que los chicos y chicas tengan la posibilidad de ver de cerca a atletas de primer nivel entrenando, compitiendo en su propia casa, genera un impacto enorme. Esto inspira un montón a las nuevas generaciones. El deporte te cambia la vida, te saca de la calle, te da muchos valores. Por eso hay que aprovechar este gran impulso para que más jóvenes se sumen a los clubes.
—¿Qué mensaje le dejarías a los más jóvenes y a la comunidad sobre el deporte?
—A los más jóvenes, lo que suelo decir cuando termino mis charlas, que nunca dejen de soñar, que sueñen en grande, que el deporte exige disciplina, perseverancia, sacrificio, pero devuelve cosas hermosas como los amigos para toda la vida, la salud y todos esos valores que venimos hablando. Y a la comunidad, que apoyen el deporte, que acompañen, porque estos eventos, como dije antes, no es fácil hacerlos en nuestro país, en nuestras ciudades, en nuestras provincias. Entonces, tenemos que disfrutar y aprovechar. El deporte nos une, es una gran familia y transforma las vidas de todos.
—¿Qué opinión te merece todas las obras y la infraestructura para estos Juegos, que quedarán para los santafesinos?
—Invertir en infraestructura deportiva nunca es un gasto, por lo menos la gente que vivimos el deporte y que tenemos historia en el deporte podemos decir que es de las mejores inversiones que puede hacer un Estado. Todo lo que se construye para estos acontecimientos queda como un legado para las próximas generaciones. Que los atletas de hoy y de mañana tengan instalaciones de calidad para entrenar en su país marca totalmente la diferencia en su rendimiento y por supuesto en su desarrollo.
—¿Cuál crees que debe ser la meta para el día después de los Juegos?
—La meta para el día después de los Juegos es lo más importante porque es tratar de capitalizar todo lo que lo que dejan estos Juegos, manteniendo las infraestructuras activas, multiplicando las escuelas deportivas y, por supuesto, no perdiendo el entusiasmo. Los Juegos son el puntapié inicial, pero el verdadero éxito está en que la llama siga encendida en todos los clubes de barrio, en las escuelas, en todos lados.
La mejor de la historia
Luciana Paula Aymar es una exjugadora de hockey sobre césped, considerada de forma unánime como la mejor jugadora de la historia de este deporte y una de las máximas leyendas del deporte argentino.
Nacida en Rosario el 10 de agosto de 1977, es mundialmente conocida por su apodo “Lucha” o la “Maradona del hockey” debido a su increíble habilidad para la gambeta y el control de la bocha. A lo largo de su carrera con la Selección Argentina (Las Leonas), marcó una época dorada y transformó el hockey en una disciplina de enorme popularidad.
Su dominio internacional fue tan grande que la Federación Internacional de Hockey (FIH) la consagró oficialmente como “Leyenda del Hockey” en 2008 y fue considerada como la mejor jugadora del mundo en 8 ocasiones, la única en llegar a ese número (2001, 2004, 2005, 2007, 2008, 2009, 2010 y 2013).
Entre sus logros cuenta con cuatro medallas en Juegos Olímpicos: plata en Sídney 2000 y Londres 2012; y bronce en Atenas 2004 y Pekín 2008). Fue bicampeona mundial en Perth 2002 y Rosario 2010. En tanto que ganó seis títulos en Champions Trophy: 2001, 2008, 2009, 2010, 2012 y 2014. Se retiró oficialmente del hockey en diciembre de 2014 tras conquistar su sexto Champions Trophy en Mendoza, cerrando una trayectoria inigualable de 16 años vistiendo la camiseta albiceleste.