Leo Sosa acaba de sumar un capítulo especial a una historia que une a Paraguay con Santa Fe. El arquero de la selección Sub-20 fue campeón de los Juegos Suramericanos 2026 tras vencer a Argentina por penales en la final disputada en el estadio Marcelo Bielsa, en Rosario, la ciudad donde reside ya que actualmente juega para Rosario Central. “Sensaciones muy lindas, hermosas. Sabíamos que iba a ser un partido muy difícil, que se iba a llenar la cancha y la verdad que mucha motivación con los chicos, mucha confianza en todos”, contó después de la consagración.
Para Sosa, además, jugar en Rosario tuvo un condimento especial. Nació en Paraguay, pero llegó a la provincia de Santa Fe cuando tenía apenas seis meses. Creció en la localidad de María Susana donde se formó como futbolista y llegó a Central después de sus primeros pasos en el club Susanense.
De extremo izquierdo a arquero
Su llegada al arco tampoco fue algo que estuviera decidido desde el comienzo. Sosa comenzó jugando como extremo izquierdo, pero una circunstancia inesperada cambió su recorrido. “Arranqué como jugador en Susanense y a falta de arquero ahí recién me metí”, recordó. La decisión definitiva quedó en manos de su padre: “Le tiré toda la responsabilidad a mi viejo y él eligió que yo sea arquero. Y la verdad que le pegó”.
Desde entonces, el puesto se convirtió en su camino y lo llevó al alto rendimiento. A los 14 años comenzó una etapa de mayor exigencia y hoy disfruta uno de los momentos más importantes de su carrera.
La posibilidad de jugar los Juegos en Rosario también le permitió compartir la experiencia con su familia. “Muy lindo que sea acá en Rosario, con mis viejos, con mi novia, con toda mi familia, con todo el entorno que tengo, tenerlos acá cerca, que puedan venir”, destacó.
Ahora, con la medalla de oro en sus manos, Sosa sabe que el desafío continúa. “Hay que laburar, laburar, laburar y por ahora disfrutar de este momento”, resumió.
Para el arquero paraguayo, la celebración fue doblemente especial: llegó defendiendo los colores de su país y en una ciudad que forma parte de su historia desde hace años.