Rivadavia de Mendoza no disputará la temporada 2026/27 de la Liga Argentina y puso fin a una etapa de 10 temporadas consecutivas en la segunda categoría del básquetbol argentino. Ante la renuncia, la Asociación de Clubes (AdC) dispuso que la plaza quede a disposición de la organización y, tras el pedido formal de Unión de Santa Fe, resolvió otorgarle la vacante al Tatengue.
De esta manera, Unión regresará a la segunda división luego de haber decidido no continuar en la Liga Nacional, mientras que la máxima categoría contará con 18 equipos en la próxima temporada.
Como resultado de ese proceso, aprobado por la Mesa Ejecutiva de AdC, la plaza de Liga Nacional correspondiente a Unión (SF) queda en poder de organización central y la edición 2026/27 de la máxima categoría se disputará con 18 clubes.
En relación a lo ratificado en la Asamblea General Ordinaria, el departamento de Competencias de AdC aguarda al 31 de agosto de 2026 la presentación de avales, y la inscripción definitiva de todos los clubes de Liga Nacional y Liga Argentina.
LA EXPLICACION DEL PRESIDENTE
Hace tres semanas, Luis Spahn había explicado el porqué de la decisión. El presidente argumentó que la Liga Nacional exige una estructura económica cada vez más difícil de sostener y que, además, se aleja de la identidad deportiva que pretende desarrollar Unión.
"La primera categoría tiene una inviabilidad importante y se aleja un poco de los principios del club, porque se llega a un nivel de competencia donde la cantidad de extranjeros y de refuerzos margina la formación de nuestras inferiores", reveló.
En ese sentido, consideró que competir en la Liga Argentina permitirá darle mayor protagonismo a los jugadores surgidos del club.
"Todos queremos ver un equipo con un par de refuerzos, pero con seis u ocho chicos de nuestra institución. El TNA nos va a dar esa oportunidad", justificó.
De todos modos, lo económico ha sido central en la decisión. Según explicó, sostener una franquicia en la Liga Nacional requiere presupuestos que hoy resultan imposibles de afrontar. "Pensamos que es una muy buena competencia y que nos va a dar un alivio económico", sostuvo.
Además, lamentó que el estadio Ángel Malvicino no haya logrado la convocatoria necesaria para equilibrar los costos. "No logramos que el Ángel Malvicino tenga la concurrencia que requeriría para sostener ese nivel de competencia", reconoció.