El delegado de la CGT Rafaela y secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Rafaela, Roberto Oesquer, realizó una evaluación del presente que atraviesa el sector industrial en la ciudad y la región, y se refirió a las expectativas y preocupaciones del movimiento obrero frente al tratamiento de la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei en el Congreso de la Nación.
En ese sentido, Oesquer advirtió que el entramado industrial local muestra señales de preocupación vinculadas a la caída de la actividad, la retracción del consumo y la falta de previsibilidad económica. Si bien aclaró que en Rafaela aún no se registran cierres masivos de empresas, sostuvo que en distintos rubros comienzan a verse dificultades concretas, como reducción de turnos, suspensiones temporarias y menor nivel de producción.
El dirigente sindical señaló que el sector metalúrgico, uno de los pilares del perfil productivo de la ciudad y la región, no escapa a este escenario. Según explicó, muchas empresas trabajan con márgenes cada vez más ajustados y con expectativas moderadas de recuperación en el corto plazo, lo que genera inquietud entre los trabajadores y sus familias. "Realmente tuvimos un año durísimo en 2025 y entendemos claramente por la idea que tiene el Gobierno que vamos a tener un 2026 aún más duro", sostuvo.
Respecto del debate por la reforma laboral, Oesquer manifestó que desde la CGT Rafaela se sigue con atención el tratamiento legislativo, entendiendo que cualquier modificación del régimen laboral tiene un impacto directo en la realidad cotidiana de los trabajadores locales. En ese marco, expresó preocupación por iniciativas que, a su entender, podrían derivar en una mayor precarización del empleo y en la pérdida de derechos adquiridos. "El mensaje en este contexto es mantener la unidad, que nos sostengamos mutuamente, la realidad marca que el sindicato va a estar al frente de la defensa de los intereses de todos los trabajadores", enfatizó.
"El movimiento obrero va a hacer lo posible e imposible por defender los derechos que tienen los trabajadores, que puedan vivir de manera digna, que no sean avasallados y sometidos a un sistema que casi llamamos ley de esclavitud, porque eso es lo que pregona en este gobierno y lo que va a ser el devenir del 2026 con la reforma", remarcó Oesquer.
Asimismo, remarcó la importancia de que el Congreso escuche a los distintos actores del mundo del trabajo y la producción antes de avanzar con cambios estructurales. Para el dirigente gremial, el diálogo social resulta clave para evitar decisiones que profundicen la conflictividad y agraven la situación social en comunidades del interior productivo como Rafaela.
Finalmente, Oesquer aseguró que la CGT local y la UOM Rafaela continuarán monitoreando la evolución de la actividad industrial y el debate parlamentario, con el objetivo de defender el empleo, sostener la producción y preservar el entramado social y económico que caracteriza a la ciudad y la región.