Rafaela fue ubicada como la tercera mejor ciudad de la Argentina para la crianza y el desarrollo de niños de hasta cinco años, de acuerdo con el nuevo índice NIDO, una herramienta elaborada por especialistas de la Fundación Bunge y Born que mide las oportunidades que ofrece cada territorio para la primera infancia.
La información fue publicada este miércoles por el diario Clarín en un artículo del periodista Ricardo Braginski, en el que se presentan los resultados del estudio y se explica el funcionamiento de esta nueva plataforma de análisis territorial.
Según el ranking, la lista es encabezada por la Ciudad de Buenos Aires y el municipio bonaerense de Vicente López. Detrás aparece Rafaela, seguida por Olavarría, Mendoza, Junín, Paraná, Godoy Cruz y Rosario, entre las ciudades de más de 100.000 habitantes evaluadas.
El índice NIDO toma como referencia un escenario ideal de 100 puntos, que representa las mejores condiciones posibles para el desarrollo infantil. La Ciudad de Buenos Aires lidera la clasificación con 59,33 puntos, mientras que el resto de los municipios se ordena según su proximidad a ese estándar.
A diferencia de otros indicadores que se concentran exclusivamente en la situación económica de las familias, NIDO combina cuatro grandes dimensiones: el acceso a la salud, el acceso a la educación, la disponibilidad de espacios verdes y el contexto socioeconómico. Cada una de ellas tiene un peso específico definido a partir de la evidencia científica disponible, siendo la salud el componente de mayor incidencia, seguida por la educación.
“En general a la educación y a la primera infancia no se le da toda la importancia que merece como a otros bienes tangibles, pero son centrales para el desarrollo económico y una sociedad más equitativa. La verdadera banca de inversión es la educación. Por eso, desde la Fundación Bunge y Born insistimos con el desarrollo de estos instrumentos: primero para entender, luego para intervenir. El índice NIDO posee distintas capas que se fueron armando con un enfoque científico y con gran esfuerzo. Queremos que nos permita trabajar en conjunto, en un país complejo y federal. Espero que podamos interactuar, con resiliencia y determinación”, sostuvo el Director Ejecutivo de la entidad, Gerardo della Paolera.
Uno de los aspectos más innovadores del trabajo es el nivel de detalle de la información. El sistema utiliza como unidad de análisis los radios censales —que en muchas ciudades equivalen a una manzana—, permitiendo observar cómo cambian las oportunidades de desarrollo incluso entre barrios o sectores muy cercanos entre sí.
En declaraciones recogidas por Clarín, Julio Ichazo, coordinador del proyecto NIDO, explicó que la herramienta busca superar las limitaciones de los indicadores tradicionales, que suelen presentarse únicamente a escala provincial o municipal. "Dentro de una misma ciudad existen realidades muy distintas", señaló, destacando que el mapa interactivo permite realizar un análisis mucho más preciso para orientar políticas públicas.
El especialista en Desarrollo Infantil Temprano y Salud de UNICEF Argentina, Javier Quesada, fue determinante: “Celebro el enfoque de primera infancia. Todo lo que necesitamos empieza ahí, dónde están las necesidades de un niño para aprender y desarrollarse. Hoy, a más de 40 años de democracia, hay niños que nacen a la sombra de las posibilidades que deberían tener. Para cambiar eso debemos tener diagnósticos y herramientas de implementación para transformar la realidad”.
La plataforma está pensada principalmente para organismos públicos e investigadores, aunque también puede ser utilizada por docentes, profesionales de la salud y familias interesadas en conocer las condiciones de su barrio o localidad.
A partir del análisis de las localidades con más de 100.000 habitantes, el índice elaboró un listado de las ciudades que actualmente ofrecen mejores condiciones promedio para el desarrollo temprano:
• CABA, CABA – 59,33
• Vicente López, Buenos Aires – 58,91
• Rafaela, Santa Fe – 55,09
• Olavarría, Buenos Aires – 54,98
• Mendoza, Mendoza – 54,77
• Junín, Buenos Aires – 54,05
• Paraná, Entre Ríos – 51,97
• Godoy Cruz, Mendoza – 51,94
• Rosario, Santa Fe – 51,33
• Río Cuarto, Córdoba – 50,77
• Santa Rosa, La Pampa – 50,77
• Córdoba, Córdoba – 50,65
• Río Gallegos, Santa Cruz – 50,39
• Santa Fe, Santa Fe – 50,32
• Puerto Madryn, Chubut – 50,30
• San Salvador de Jujuy, Jujuy – 49,55
• San Carlos De Bariloche, Río Negro – 49,52
• Cipolletti, Río Negro – 49,14
• Resistencia, Chaco – 48,55
• Neuquén, Neuquén – 48,51
Entre otras conclusiones, el informe sostiene que en 240 localidades del país hay que viajar más de 2 horas en auto para llegar al hospital público más cercano. Este caso muestra que la distancia también es una limitación: cuando la infraestructura sanitaria queda lejos, se vuelve difícil acceder a controles, estudios o tratamientos que implican necesidades complejas.
Por otra parte, en el año 2022 en Argentina, el 43.5% de los niños y niñas de 0 a 5 años no asistía al nivel inicial. Cabe resaltar que los niños y niñas que acceden a la educación inicial desde edades tempranas tienen mayores probabilidades de construir trayectorias escolares más sólidas. Esta diferencia en el acceso temprano genera experiencias desiguales: quienes viven lejos de centros urbanos suelen comenzar más tarde, una brecha que luego se refleja en el desempeño escolar y en la continuidad educativa.
En las grandes ciudades, 5 de cada 25 niños y niñas de hogares de menor nivel socioeconómico no tiene acceso a espacios verdes, mientras que esta situación afecta solo a 1 de cada 25 niños y niñas de hogares con mayores ingresos. Este caso muestra que no todos los barrios ofrecen las mismas oportunidades de acceder a espacios verdes, aun estando dentro de la misma ciudad.
Los espacios verdes ofrecen oportunidades de movimiento, exploración y calma, que fortalecen tanto la salud como el desarrollo cognitivo de los niños y niñas.
Una herramienta para orientar políticas
El índice fue desarrollado a partir del cruce de múltiples bases de datos oficiales, entre ellas el Censo Nacional de Población 2022, registros de establecimientos educativos y efectores públicos de salud, además de información geográfica sobre espacios verdes y accesibilidad.
Los especialistas remarcan que los primeros cinco años de vida son determinantes para el desarrollo humano. De hecho, hacia esa edad el cerebro alcanza cerca del 90% de su tamaño adulto, por lo que las condiciones del entorno durante esa etapa resultan decisivas.
Durante la presentación también participaron representantes de organizaciones como CIPPEC, UNICEF y el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, quienes coincidieron en destacar la utilidad del índice para identificar desigualdades territoriales y orientar decisiones públicas basadas en evidencia.
Los responsables del proyecto reconocen, sin embargo, algunas limitaciones. Entre ellas, que el índice depende de la disponibilidad y actualización de los datos oficiales, refleja una fotografía construida principalmente con información del Censo 2022 y mide la accesibilidad física a los servicios, aunque no necesariamente su calidad.
A diferencia de los abordajes tradicionales que evalúan la desigualdad únicamente a partir de los ingresos económicos, NIDO adopta una mirada integral que pondera cuatro dimensiones clave para el bienestar infantil:
Contexto socioeconómico (35%): evalúa el clima educativo del hogar, la privación material y el acceso a servicios esenciales.
Salud (33%): mide la cercanía a efectores públicos y la cobertura sanitaria.
Educación (27%): analiza la distancia a establecimientos educativos estatales y las tasas de asistencia.
Espacios verdes (15%): registra la accesibilidad a entornos que favorecen la recreación y el juego.
Más allá de esas restricciones, el trabajo constituye la primera herramienta de alcance nacional que integra múltiples variables vinculadas a la primera infancia y permite compararlas con un nivel de precisión inédito en la Argentina.
Para Rafaela, el resultado representa un reconocimiento a las condiciones que ofrece la ciudad para el desarrollo de los niños en sus primeros años de vida, al posicionarla entre las tres mejores del país en un ranking elaborado sobre la base de indicadores objetivos y fuentes oficiales.