Una dotación de los Bomberos Zapadores de esta ciudad acudió a un inmueble sito en la calle E. Giménez al 100 porque se observaba la salida de abundante humo.
No se registraba morador alguno por lo que se accedió al interior del edificio a través del patio trasero.
En dicho escenario se visualizó que el fuego se desarrollaba en la habitación utilizada como cocina, por lo que se procedió a la rotura del vidrio de una puerta para su apertura y posterior acceso al lugar del incendio.
El fuego tenía desarrollo en la hornalla de la cocina y se había propagado a una cortina próxima a ella.
La labor de extinción tuvo que ver con el empleo de un balde con agua para luego realizar una ventilación natural de toda la vivienda, mediante la apertura de puertas y ventanas.