Por REDACCIÓN
Buenos Aires, Enero de 2026 - La pastelería vive un momento de transformación. En un contexto donde los consumidores buscan opciones más saludables sin resignar placer, la incorporación de frutas en las elaboraciones dulces se consolida como una tendencia en alza. Con la llegada del verano, los postres frescos y coloridos encuentran mayor aceptación, y las panaderías y confiterías se adaptan rápidamente a esta demanda.
Puratos Argentina, filial local de la foodtech belga especializada en insumos para panadería, pastelería y chocolatería, destaca que la fruta ya se convirtió en uno de los sabores mejor clasificados del mundo. “Nuestro objetivo es incorporarla en los rellenos siempre que sea posible, ya que es una forma sabrosa y creativa de ofrecer nuevas alternativas para los consumidores”, señala Sofía Mallaviabarrena, Gerente de Marketing Regional de Puratos.
El estudio global Taste Tomorrow, impulsado por Puratos, revela que el 62 % de los consumidores busca alternativas más saludables para satisfacer sus antojos. La clave está en ofrecer dulces equilibrados que permitan disfrutar de los placeres favoritos sin comprometer la salud.
Este cambio de hábitos se refleja tanto en la pastelería artesanal como en las grandes cadenas. Los consumidores están cada vez más informados sobre los ingredientes que favorecen el bienestar: granos, semillas, fibra, cereales integrales y, por supuesto, frutas. De hecho, hoy en día seis de cada 10 personas buscan alternativas más saludables en los alimentos que consumen, sin renunciar al sabor.
Puratos ofrece soluciones que permiten mejorar el perfil nutricional de los productos, incorporando frutas en rellenos y coberturas que aportan frescura y color. De esta manera, las panaderías pueden responder a la demanda creciente de opciones más naturales y equilibradas, sin perder competitividad ni atractivo.
Nuevas tendencias llegan en 2026
La tendencia de los sabores ácidos, conocida como Tangy Twist, se posiciona como protagonista en la pastelería para 2026. Este nuevo término cada vez más usado en el sector se refiere a una combinación de sabores que equilibra lo ácido y lo fresco con un toque vibrante. Tras un fuerte repunte en 2025, las notas cítricas y frutales se consolidan como favoritas en tortas, postres y pastelería fina.
¿Qué impulsa este cambio? Hay varios motivos. Por un lado, los sabores ácidos, especialmente los provenientes de cítricos, bayas y frutas tropicales, hacen que los postres se sientan más ligeros, frescos y naturales, lo que atrae a los consumidores preocupados por la salud.
A la vez, los paladares de los consumidores están en evolución: “Los consumidores buscan experiencias más equilibradas, complejas y audaces. La acidez ofrece justo eso: una explosión de sabor que despierta los sentidos”, agrega Mallaviabarrena.
El atractivo visual es otro factor clave. Los colores intensos generan un efecto “instagrameable” que potencia la difusión en redes sociales y refuerza la percepción premium de los productos. En un mercado donde la estética es tan importante como el sabor, la fruta es una aliada clave.
Más allá de los clásicos limón, frambuesa y maracuyá, emergen sabores exóticos ya marcan tendencia en el mundo y desde Puratos anticipan que esa influencia también llegará a Argentina. El tamarindo, por ejemplo, despertó un interés creciente: solo en el segundo trimestre de 2025, las conversaciones online sobre esta fruta tropical aumentaron un 35%. Su perfil agridulce resulta novedoso y atractivo para consumidores globales.
Otro sabor en ascenso es el Fiori di Sicilia, mezcla aromática de naranja, vainilla y flores originaria de Sicilia. Su popularidad crece especialmente en Asia-Pacífico, donde los consumidores valoran propuestas premium y sofisticadas. En Europa, en tanto, la Lima Makrut se posiciona como novedad: el interés por este cítrico aromático de origen tailandés aumentó un 44 % en el último año.
Según Taste Tomorrow, el 64 % de los consumidores manifiesta interés en probar sabores exóticos de otras partes del mundo. Esta apertura cultural impulsa a las panaderías y pastelerías a innovar, incorporando frutas poco tradicionales que aportan diferenciación y atractivo comercial.
Esta tendencia es una respuesta concreta a la búsqueda de bienestar, frescura y experiencias sensoriales más ricas. En pleno verano, los postres frutales se perfilan como la elección preferida de los consumidores, marcando el pulso de una industria que se reinventa para seguir conquistando paladares.