El economista y empresario argentino Gustavo Lázzari, conocido por su defensa de la economía de mercado y su rol como analista y divulgador de temas económicos y fiscales en Argentina, fue nuevamente el orador invitado por la Sociedad Rural de Rafaela para la Expo 2026, y este viernes disertó para tratar el tema “En búsqueda de la competitividad”.
El analista estuvo escoltado en la mesa de la sala de sesiones por la vicepresidente de CARSFE, Norma Bessone, el vicepresidente de SRR, Horacio Albrecht, el actual presidente de la SRR, Leonardo Alassia y la secretaria de SRR, Romina Romero.
En rueda de prensa con los medios locales, el reconocido analista comentó, sobre su nueva presentación en nuestra ciudad, que “cuando vinimos hace un año hablamos de esto podía empezar un cambio de régimen. Y ahora seguro ya está en marcha, con una línea de fondo, en lo que es la economía argentina, bien definida, con un destino que ya sabemos donde va y cuáles son las medidas que está tomando el gobierno. Pero a partir de a mediados del año pasado se empezó a hablar sobre una palabra que no estábamos usando antes, que es la ‘transición’. Entonces, lo que me interesa comentar es cómo una transición complicada aún puede ser compatible con un cambio de régimen y una corriente de fondo más definida. Y no hay que confundir lo que es una transición complicada con el fondo. Entonces, cuando vemos algún dato económico o social que no nos gusta, o que nos gusta, tenemos que pensar si ese punto es la llegada o parte de la transición. Y si es esto último, ¿es evitable o inevitable?. Si es evitable, ¿cómo se evita? Por ejemplo, con la mora bancaria, ¿es la esencia del modelo la mora bancaria? Me parece que no y vamos a explicar por qué. ¿Cómo podemos solucionarlo? Como para que la gente tenga un panorama y entender a qué se enfrenta en el corto, mediano y largo plazo. Si te digo que la restricción crediticia es a largo plazo, se tomará un tipo de decisión. Si es de corto plazo, porque los bancos se asustaron por la mora pero ya se revierte y empieza a funcionar, el panorama es otro. Entonces tenemos que entender la coyuntura y el largo plazo para que los agentes económicos tomen decisiones".
En cuanto a las dificultades que atraviesan los salarios y el poder adquisitivo comentó que “en un esquema de economía abierto como éste, hay que entender que los salarios son hijos de la inversión, no son hijos de decisiones. Poco puede hacer el gobierno para ocuparse de los salarios que no sea fomentar y favorecer inversiones. Después podemos analizar si se fomenta bien o mal, eso es otra discusión, entonces los salarios son hijos de la productividad y la productividad es hija de las inversiones. Y para hablar de salarios primero hay que analizar a qué velocidad fogoneando o no inversiones, a qué velocidad están bajando los costos para que una inversión sea viable. Y por ese lado, el gobierno está muy ligero en la cordillera, con el RIGI, donde fue rápido de reflejos, pero no hizo lo mismo con otros sectores, como el agro o la lechería, porque no pueden poner em riesgo el superávit fiscal. Y en este sentido, con esta estrategia discutible, llega, muy lento y de una manera dolorosa. Por eso, lo que yo haría primero es bajar los impuestos para tener mayor recaudación y mejor superávit, pero no es la metodología que se esté usando. Para todo lo que no es cordillerano, el desafío y la inversión viene más lenta. Y ahí juegan mucho las expectativas. Hay gente que está asustada, los bancos están asustados de manera electoral, pensando en lo que se viene. En cuanto a la industria, especialmente la pyme, tiene un solo bolsillo y han tres niveles de gobierno, Nación, Provincia y municipio. El gobierno empezó, paulatinamente, a bajar algún costo impositivo, pero es muy lento y no está a la velocidad que pretendemos. Por eso la industria está más quieta. Pero cuidado, la industria, sustitutiva de importaciones, que le vende a grandes centros urbanos es la que más sufre, porque perdieron subsidios y se abrió la economía. Así, la transición iba a ser muy difícil, y lo es, además de todas las dificultades propias de manejo”.
A continuación, cuando habló de la sensación que percibe en la calle respecto a la situación económica, Lázzari, ex amigo del presidente Javier Milei, expuso que “primero depende mucho de los sectores y los islotes que hay dentro de ellos. Creo que los sectores más ligados a la producción primaria y a la primera industrialización los noto entusiasmados pero con algún temor, pero ninguno está eufórico. Y a los sectores más urbanos los veo más complicados, como el rubro del comercio, que es un mar de lágrimas ya sea ciudad chica o grande. Allí ya entra a actuar los temas tecnológicos, las consultas de precios y compras por internet, y eso el comercio lo sufre y mucho, más allá del salario relentizado, el dendeudamiento, donde hay poco ingreso disponible, ya que con este modelo el salario crece despacio y la necesidad del consumo es más rápido. Por eso la gente se endeudó, donde la llevaba bien hasta mitad del año pasado, hasta que la política se peleó y empezaron a subir las tasas. Era inevitable que esto pasara, lo que sí es evitable que la tasa suba de 50 a 200, dejando muchos heridos en el camino”.
Por último, para poder solucionar esta problemática, el economista acotó que “los comerciantes están haciendo magia para fortalecer la venta, donde hay cada vez más promociones en los negocios que quizás antes no estaban. La economía te va diciendo que tenés que ser muy competitivo, sobre todo el sector textil, que creció de una gran manera porque necesita mucho mano de obra y es el que más está sufriendo esto y que tendrá que reconvertirse lo más pronto posible con lo dificilísimo que es poder hacerlo, ya que requiere financiamiento, decisiones, acompañamiento de los distintos estados. Y ahí también entra en discusión el tema de la rentabilidad, porque si es alta se te meten los competidores. Tenemos que ayudar a la reconversión, por eso los gobiernos tienen que ir a la misma velocidad de cambio que le exigen a los particulares. Hoy la pelota está del lado de los dos, donde uno tiene que correr, pero el otro tiene que sacar las trabas del camino, porque no se puede correr con grilletes. Si te lo sacan, tenés que correr más rápido, pero no podés correr con grilletes, o que decidas no correr. Eso el desafío es enorme y complejo, donde es importante que Nación, Provincia, municipio y el sector privado estén muy comprometidos, porque sino los muñecos se van cayendo por el camino".