A comienzos de enero, técnicos del INTA detectaron la presencia de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) en lotes de maíz tardío de la zona de Rafaela. Ante este escenario, los especialistas recomiendan intensificar los monitoreos, con una frecuencia de cada 3 a 5 días, desde los primeros estados fenológicos del cultivo (Ve) y hasta V8–V10, período considerado de mayor susceptibilidad al complejo de enfermedades asociadas a esta plaga.
La detección se realizó a principios de enero por observación directa, registrándose densidades de 0,6 individuos por planta, en cultivos que se encontraban en estadios vegetativos tempranos.
“El monitoreo temprano y sistemático es una herramienta clave para tomar decisiones oportunas y reducir el riesgo de transmisión de patógenos”, explicaron desde el equipo técnico del INTA.
Para una correcta evaluación de la presencia de chicharrita del maíz, Federico Massoni destacó que es necesario “revisar cinco plantas en 15 a 20 puntos representativos del lote; realizar los monitoreos en horas de la mañana, cuando los insectos presentan menor movilidad; evitar sombrear las plantas durante la observación; y no efectuar monitoreos en horarios de altas temperaturas”, ya que el acartuchamiento de las vainas dificulta la visualización de los insectos, que suelen refugiarse en el cogollo.
Si bien a comienzos de esta semana se había presentado el 33º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis con registros alentadores, la novedad aportada desde el INTA Rafaela generó preocupación en los productores agropecuarios y la cadena agrícola. El reporte de la Red, con datos de capturas relevados entre el 16 y el 31 de diciembre de 2025, destacaba "una casi total ausencia de chicharritas en las principales zonas maiceras del país, lo cual es muy prometedor para los cultivos tardíos de estas regiones".
Manejo y control
Dado que las chicharritas pueden ser portadoras de los patógenos causales del achaparramiento del maíz, el objetivo del manejo es reducir el inóculo inicial. Por este motivo, “es necesario hacer las intervenciones de control durante los estadios V2-V3 a V8, cuando el cultivo es más vulnerable a la infección”, sostuvo Romina Manfrino.
Entre los productos disponibles en el mercado y registrados por SENASA, se encuentran alternativas químicas y biológicas, entre ellas:
-Verdavis - isocycloseram 10% + lambdacialotriona 15% (150 - 200 cc/ha)
-Expedition - sulfoxaflor 10% + lambdacialotrina 20% (300 cc/ha)
-Solomon - betaciflutrina 9% + imidacloprid 21% (350 cc/ha)
-Mum Tech - Beauveria bassiana (500 -1000 cc/ha)
-Mulsanne - Isaria fumosorosea (500 - 800 cc/ha)
-Biokato - Pseudomonas fluorescence + P. chlororaphis (1000 - 1500 cc/ha)
Desde el INTA Rafaela, también remarcaron la importancia de ajustar las decisiones de control al nivel de infestación y al estado fenológico del cultivo, priorizando siempre un enfoque de manejo integrado. En tal sentido, los interesados pueden solicitar más información o realizar consultas técnicas a los siguientes correos electrónicos: massoni.federico@inta.gob.ar y manfrino.romina@inta.gob.ar