River sigue sumando jugadores a su plantel de cara al segundo semestre. Tras varias semanas de negociaciones, el club de Núñez alcanzó un acuerdo con Tigres de México para adquirir la totalidad del pase de Ángel Correa, quien se convertirá en el sexto refuerzo del equipo dirigido por Eduardo Coudet.
La dirigencia del Millonario tenía al delantero entre sus principales objetivos en este mercado de pases y finalmente logró concretar la operación. El futbolista rosarino, de 31 años, llegará a cambio de 15 millones de dólares y firmará un contrato que lo vinculará con la institución hasta diciembre de 2029. Resta el anuncio oficial.
Durante las últimas horas se avanzó en la firma de la documentación entre ambos clubes, mientras se terminan de definir aspectos relacionados con la forma de pago. Una vez completados esos trámites, Correa quedará oficialmente incorporado al plantel millonario.
De este modo, el atacante se transforma en la sexta cara nueva de River luego de las llegadas de Nicolás Otamendi, Mauro Arambarri, Giovanni González, Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré. Además, será el tercer centrodelantero que se suma al equipo junto con Beltrán y Borré, ambos con pasado en el club.
Una negociación de meses
La transferencia comenzó a gestarse hace aproximadamente dos meses y contó desde el inicio con la predisposición de las tres partes involucradas. River había alcanzado un entendimiento contractual con el jugador hace varias semanas y aguardaba el cierre definitivo con la entidad mexicana.
Como parte del proceso de negociación, Correa tampoco participó de partidos amistosos ni formó parte del inicio de la competencia oficial con Tigres, un indicio de que su salida estaba encaminada.
River será el cuarto club en la carrera profesional del delantero nacido en Rosario el 9 de marzo de 1995. Correa debutó en Primera División con la camiseta de San Lorenzo en 2013. Con el conjunto azulgrana disputó 64 partidos y convirtió 12 goles antes de ser transferido al Atlético de Madrid en mayo de 2014 por una cifra cercana a los siete millones de euros.
Sin embargo, su desembarco en el fútbol español sufrió una demora inesperada. Durante los exámenes médicos previos a su incorporación, los especialistas detectaron una afección cardíaca que obligó al jugador a someterse a una intervención quirúrgica en Nueva York.
La situación no solo postergó su estreno con el Atlético de Madrid, sino que también lo dejó fuera de los compromisos que San Lorenzo debía afrontar en el tramo final de la Copa Libertadores de ese año. Tras permanecer seis meses alejado de la actividad, el rosarino logró recuperarse y continuar una carrera que ahora lo tendrá como nuevo futbolista de River Plate.