Al menos 160 personas murieron, y más de 400, la mayoría extranjeras, figuraban como desaparecidas el miércoles tras las repentinas inundaciones que arrasaron los valles de la zona fronteriza en el Himalaya entre Nepal y China.
Las inundaciones devastaron pueblos, arrasando casas, carreteras, puentes y centrales eléctricas.
Videos difundidos por medios de comunicación regionales y publicados en redes sociales muestran violentos torrentes de agua que atraviesan valles y pasos de montaña, derribando puentes y represas y arrasando edificios, reportó CBS News y supo la Agencia Noticias Argentinas.
La policía nepalí confirmó que se recuperaron al menos 157 cadáveres tras las devastadoras inundaciones, indicaron CNN y Euronews.
Al otro lado de la frontera, las autoridades chinas informaron de 3 muertos y 265 desaparecidos en el condado de Gyirong.
Hikmat Singh Ayer, director ejecutivo y alto funcionario de la Junta de Turismo de Nepal, declaró a CBS News que 403 personas permanecen desaparecidas tras las inundaciones. Indicó que entre los extranjeros desaparecidos se encuentran 33 estadounidenses, 34 australianos, 24 canadienses, 4 alemanes, 19 malayos y un israelí.
Un balance oficial anterior realizado por la Oficina del Primer Ministro nepalí detallaba que entre los desaparecidos había además 44 miembros del Ejército, 28 policías, 13 efectivos de la Fuerza Armada de Policía y 60 trabajadores de distintos proyectos hidroeléctricos, reportó el sitio DW.
UN DESLIZAMIENTO DE TIERRA HABRIA CAUSADO LA TRAGEDIA
A las 8:37 a.m., hora local, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó inicialmente de un temblor en la región, registrado como un terremoto de magnitud 4,4 a lo largo de la frontera entre Nepal y China, al norte de Katmandú, reportó CNN.
Casi al mismo tiempo, una “avalancha” de hielo y rocas —más bien un deslizamiento de tierra en este caso— arrasó la ladera de una montaña y se precipitó al río Lhende Khola, afluente del río Bhote Koshi, que fluye desde China hasta Nepal, a menudo a través de profundos desfiladeros.
Posteriormente, el USGS aclaró que el temblor no fue un terremoto, sino que fue causado por el propio deslizamiento de tierra, excepcionalmente potente, que tuvo una magnitud equivalente a un terremoto de 5,2.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, señaló que los primeros indicios apuntaban a que un terremoto registrado por la mañana habría provocado un gran deslizamiento de tierra que bloqueó temporalmente el cauce del río en territorio tibetano, antes de que la acumulación de agua desencadenara la crecida sobre territorio nepalí.
GOBIERNO NEPALI PIDE PACIENCIA Y UNIDAD
La riada golpeó con especial fuerza el distrito de Rasuwa, en el norte de Nepal, donde la masa de agua alcanzó a primera hora las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, junto a uno de los principales pasos terrestres hacia el Tíbet.
El desastre dañó al menos 19 puentes y unos 40 kilómetros de carreteras, además de proyectos hidroeléctricos y otras infraestructuras, lo que dificultó el acceso de los equipos de rescate.
"Vi cómo las aguas se llevaban por delante ocho o nueve camiones, además de casas y personas", contó Suman Chalise, un profesor de 34 años, en la localidad nepalí de Nuwakot. "Fue absolutamente desgarrador (...) Nunca había visto nada igual", añadió.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, hizo un llamado a la unidad, pero también pidió a la población "paciencia". "Quiero asegurarles que no están solos en estos momentos difíciles: el Estado está con ustedes con todos sus medios y recursos", afirmó Shah en un comunicado publicado en las redes sociales.
"Por favor, tengan paciencia. El Gobierno asume toda la responsabilidad por su rescate, atención médica, alimentación y alojamiento. En momentos de una catástrofe como esta, todos debemos permanecer unidos", agregó.
El Gobierno nepalí declaró zona de desastre durante tres meses las áreas afectadas y ordenó movilizar helicópteros militares y privados para las operaciones de búsqueda y rescate, además de proporcionar atención médica gratuita a los heridos y acelerar la restauración de carreteras, electricidad y telecomunicaciones.
El Ejército nepalí realiza búsquedas aéreas y rescató ya a 114 personas del distrito de Rasuwa, uno de los más afectados, informó el gobierno.
XI PIDE MAXIMOS ESFUERZOS DE RESCATE Y SOCORRO
El presidente chino, Xi Jinping, ha ordenado realizar todos los esfuerzos para buscar y rescatar a las personas desaparecidas tras un desplazamiento de tierra ocurrido hoy miércoles por la mañana en Nepal, el cual causó víctimas en el puerto fronterizo de Gyirong, perteneciente a la región autónoma de Xizang, en el suroeste de China, reportó la agencia Xinhua.
Xi pidió que se tomaran para medidas evacuar a los residentes en situación de riesgo y proporcionar tratamiento médico oportuno a los heridos, con el fin de minimizar el número de víctimas.
El mandatario chino dio estas instrucciones tras el deslizamiento de tierra que afectó el puerto en el distrito de Gyirong, causando numerosas víctimas.
EQUIPOS DE RESCATE CHINOS TRABAAJAN PARAA ABRIR CARRETERAS Y FACILITAR LABORES
Equipos de rescate chinos trabajaban para despejar las carreteras en el condado de Gyirong, en el Tíbet, una de las zonas más afectadas, con el fin de poner en marcha las operaciones de rescate. Los esfuerzos se ven complicados por las continuas lluvias, según declaró un oficial militar local a la cadena estatal china CCTV.
“En estos momentos, se están utilizando diversas cargadoras y excavadoras para despejar el camino”, declaró Chen Xi, de la Compañía de Defensa Fronteriza de Gyirong, perteneciente al subcomando militar de Shigatse en el Tíbet, a la cadena CCTV el miércoles por la noche. Chen señaló que algunas unidades se encontraban en alerta en un centro de mando debido al riesgo de deslizamientos de tierra.
“Las laderas de las montañas que nos rodean podrían derrumbarse en cualquier momento, porque la carretera discurre junto a acantilados escarpados, y […] también existe el riesgo de otro deslizamiento de tierra”, dijo Chen.
EE.UU, AL TANTO DE LOS "ESTADOUNIDENSES AFECTADOS"
El Departamento de Estado de EE.UU. está al tanto de los estadounidenses afectados por las inundaciones en Nepal y sigue de cerca la situación, dijo un portavoz el miércoles.
El portavoz no ofreció detalles sobre el número ni el estado de los ciudadanos estadounidenses afectados por las devastadoras inundaciones, informó la cadena CNN.
“El personal del Departamento de Estado en Washington, y Katmandú está siguiendo de cerca la situación y se mantiene en contacto con el Gobierno de Nepal”, declararon. Estados Unidos está dispuesto a brindar asistencia.
En el terreno, la embajada estadounidense está trabajando en estrecha colaboración con las agencias de viajes y las autoridades locales para ayudar a los estadounidenses en las zonas afectadas”, dijo el portavoz.
Instaron a los ciudadanos estadounidenses que se encontraban allí a estar atentos a las noticias locales, seguir las instrucciones de emergencia de las autoridades locales e inscribirse en el programa de viajeros del Departamento de Estado para recibir información importante en caso de emergencia.
Al menos nueve surcoreanos que trabajaban en la construcción de una central hidroeléctrica están desaparecidos
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, al menos nueve surcoreanos se encuentran desaparecidos tras las catastróficas inundaciones en la frontera entre China y Nepal.
Los nueve son empleados de dos empresas energéticas surcoreanas que participan en la construcción de una central hidroeléctrica a lo largo del río Trishuli de Nepal, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado, citado por CNN.
El ministerio añadió que el Gobierno surcoreano enviará el jueves un equipo de respuesta conjunta a Nepal para atender a los ciudadanos coreanos que se encuentran allí.
El municipio de Rasuwa, en Nepal, uno de los más afectados, alberga numerosos proyectos hidroeléctricos en el río Trishuli.
Anteriormente, los medios estatales nepalíes informaron que 60 empleados de otra central hidroeléctrica se encontraban desaparecidos tras los graves daños causados por las inundaciones en su lugar de construcción.