Tras la aceleración de julio, el Gobierno confía en retornar al sendero bajista en materia inflacionaria y espera que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto sea inferior a los dos puntos.
Las expectativas se dan luego de que se conociera que la inflación mayorista comenzara por debajo de 1 y, a su vez, anotara el valor más bajo en catorce meses.
En concreto, el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, explicó cuáles fueron los factores que presionaron al IPC del séptimo mes y sostuvo que en agosto va a haber "una tasa de inflación menor".
"Las presiones que vimos en el primer trimestre, que considerábamos temporarias, resultaron serlo y dejaron de ejercer presión en el segundo semestre", dijo durante una charla de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).
En ese sentido, indicó que los analistas que publican mediciones de alta frecuencia "son bastante auspiciosos". "Pareciera que vamos a tener una tasa de inflación menor a la de julio, que tuvo factores transitorios", adelantó.
Ayer por la tarde, el INDEC dio a conocer que la inflación mayorista quebró la barrera de un punto y marcó 0,8% en julio, marcando su tercera desaceleración consecutiva. A contramano quedó la inflación minorista, que cortó con la racha bajista y anotó una suba en julio hasta el 2,1%.
El presidente Javier Milei celebró el dato económico y posteó, en sus redes, que "al final julio empezó con cero".
En el resto de su exposición, el titular del Central se refirió a la flexibilización de los créditos en dólares para las empresas y bajó las expectativas sobre el impacto inmediato de la medida.
Dijo que no esperan un "boom" de préstamos en moneda extranjera y señaló que el objetivo final es "agregar un grado de flexibilidad en un contexto prudente".
"Estamos seguros de que no estamos poniendo en riesgo ninguno de los elementos que nos llevaron a la crisis de 2001", manifestó.
Bausili señaló que, a su juicio, “hay segmentos de la economía que tienen suficiente vinculación con el sector exterior o con los activos reales, que no son puramente exportadores, que pueden beneficiarse del financiamiento en moneda extranjera”.
“En una economía que opera con una monetización muy menor a la que operó en el pasado, y muy menor a la que vemos en otros países, es importante proponer canales de monetización en pesos o en dólares que agilicen su dinamismo sin tener presiones inflacionarias”, añadió.