La inflación no descansa: en lo que va del año, los precios de los alimentos y bebidas mostraron no estar dispuestos a ceder tan fácilmente, a pesar de la caída del consumo.
Luego de la inflación del 2,8% en diciembre, el mercado entendió que llevar el costo de vida cerca de cero, como volvió a prometer el presidente Javier Milei -esta vez para agosto de este año-, será una tarea más complicada de lo previsto.
Así y todo, hay un dato para celebrar: la inflación del 2025 cerró en 31,5%, el menor índice en los últimos ocho años, lo cual no es poco.
Pero los alimentos continúan siendo el rubro que mayores alzas, y eso complica la reducción más profunda de la pobreza.
Según los dato de la consultora LCG, en la segunda semana de enero la categoría Alimentos y Bebidas registró una inflación del 0,5%.
Los aumentos de verduras explicaron el 36% del incremento semanal del rubro, de acuerdo con ese reporte.
Las verduras subieron 2,1%, mientras que en los aceites fue del 1,9%.
Además, “bebidas y lácteos restan casi 0,7 puntos porcentuales a la inflación mensual”.
Para Eco Go, hubo una suba de precios del 0,8% en la segunda semana de enero.
Y la clave en la suba estuvo en las "verduras frescas y congeladas" (aunque en torno al 7%), aceites y grasas (3,75%), papa (3%) y carnes (0,5%).
De continuar con esta tendencia, la inflación de enero sería del 2%. (NA)